Defensores de Belgrano se prepara en Ciudad Universitaria para volver al Torneo Rexona. Hablamos con Luz Néspoli, quien analiza la pretemporada y la actualidad del equipo.

Luz Néspoli frente a UAI Urquiza
Foto: Stefi León

Las Dragonas se entrenan desde el 14 de enero en Ciudad Universitaria con el objetivo de llegar de la mejor manera a la reanudación del campeonato. De todas maneras, a partir del 2 de enero, las jugadoras recibieron una rutina para realizar prácticas de forma particular. «El equipo está muy bien, ya hemos disputado algunos amistosos y estamos teniendo como mínimo 4 estímulos semanales. El cuerpo técnico está trabajando muy duro para que el plantel alcance el máximo nivel deportivo para lo que resta de la temporada. En cuanto a lo futbolístico, seguimos afianzando las bases de lo positivo y haciendo énfasis en revertir aquellas cuestiones en las que tuvimos alguna debilidad», detalló Néspoli.

En el torneo anterior este equipo finalizó entre los 5 primeros por segundo año consecutivo. Es decir: terminó siendo el mejor de los equipos no denominados «potencias». Sin embargo, este certamen no fue así. Defensores, con una notable rotación de jugadoras, suma 3 puntos y se ubica en el decimoquinto puesto. «Creo que nos costó. Somos un equipo en formación, un grupo nuevo que tuvo que pasar por momentos complicados y sufrimos muchas lesiones de gran complejidad. Hoy tenemos que lograr hacernos muy fuertes desde lo grupal y poder mantener los conceptos durante la mayor parte de los 90 minutos. Se viene un semestre de finales y hay que estar preparadas mental y físicamente para poder cumplir el objetivo de mantenernos en la categoría», analizó la capitana.

Defensores consiguió sus primeros puntos

Además, Defe fue uno de los clubes que corrió riesgo de no poder participar del semiprofesionalismo. Anteriormente representaba a UBA, Universidad de Buenos Aires, pero como no disponía de la reglamentación necesaria para competir en este torneo, se transformó en Defensores de Belgrano. «Somos ambas instituciones. La universidad se sigue haciendo cargo de muchas cosas importantes, como por ejemplo los espacios de entrenamiento, traslados, etc y Defensores nos abrió las puertas y nos brindó el máximo respaldo a pesar de los resultados. Estamos muy contentas de pertenecer a ambas instituciones», explicó la mediocampista.

Luz dejó la capitanía de Atlanta en 2018 para transformarse en jugadora de UBA. Hoy lleva la cinta de Defensores, entiende que es importante ser el soporte necesario para la formación de muchas jugadoras jóvenes y sueña que lleguen a la Selección nacional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *